La Resurrección del Señor es el acontecimiento definitivo de nuestra Redención, llevada a cabo por Cristo, al salir victorioso del sepulcro, venciendo así al pecado y a la muerte.
Nos dice S. Pablo que “si Cristo no ha resucitado, vana es nuestra predicación, vana es nuestra fe” (I Cor. 15, 14).
Nuestra fe y vida cristianas, nuestra vocación misionera hunde sus raíces en la Gloriosa Resurrección del Señor. Este fue el núcleo primigenio de la predicación de los apóstoles. Esta es la fuerza que nos mueve a ser testigo de Cristo y a predicar que es el Hijo de Dios y nuestro Salvador. Es decir, es la fuerza que nos impele a proclamar hasta los confines de la tierra que “bajo el cielo no se nos ha dado otro nombre por el que podamos salvarnos” (Hechos 4, 12).
En la Resurrección de Jesucristo tiene su epicentro la obra misionera de la Iglesia y de cristiano.
¡Cristo ha resucitado, aleluya! ¡Verdaderamente ha resucitado, aleluya!
¡FELICES PASCUAS A TODOS, MUY ESPECIALMENTE A LOS MISIONEROS!
jueves, 12 de abril de 2012
¡FELICES PASCUAS EN CRISTO RESUCITADO!
Publicado
9:00
Por
Misiones Guadalajara
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