LA SANTA MISA:
El punto final de
nuestro V Encuentro Misionero Diocesano fue la Santa Misa, que tuvimos,
uniéndonos a la misa parroquial, que se
celebraba a las siete de la tarde.
Como eran la víspera de
la Solemnidad de S. Juan Bautista, se
celebró la Misa de la Vigilia.
El párroco pidió al
Delegado de Misiones que presidiera la Eucaristía. Con él concelebró el mismo
párroco y un padre franciscano.
En la homilía se
destacó a S. Juan Bautista como un modelo del verdadero misionero, lleno de
valentía y fidelidad en realizar su
misión. Así mismo, se destacó el ardor misionero de S. Antonio de Padua,
titular de la parroquia.






















































