sábado, 3 de junio de 2017

Discurso del cardenal Filoni a la Asamblea de OMP

“El Evangelio nunca está anunciado por completo” Cardenal Filoni a la Asamblea de Directores Nacionales de OMP



 “Nadie envía en misión, sino sólo Dios, involucrándonos en la Pascua de su Hijo. Nadie recibe la misión si no sólo aquellos que, en la fe, se descubren a sí mismos como enviados, involucrados en el amor misericordioso que salva y transforma. La superación de la distinción geográfica de Iglesia que envía y de iglesia que recibe, necesita de la superación de la distinción inadecuada entre la acción pastoral y misión”. Lo ha subrayado el Card. Fernando Filoni, Prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, en su discurso pronunciado ayer por la tarde ante la Asamblea general de las Obras Misionales Pontificias (OMP), que se está celebrando en Roma.

El Prefecto del Dicasterio Misionero ha reiterado: “Ninguna comunidad cristiana está constituida de forma permanente. Ninguna iglesia local está establecido plenamente. El Evangelio nunca está anunciado por completo. Nuestros corazones nunca estarán plenamente convertidos y salvados, si no en la plenitud de la resurrección. Por ello, la misión es el corazón de la fe, porque el movimiento del amor redentor de Dios no tiene fin. Cada Iglesia necesita de renovación, de rejuvenecer su corazón, porque cada uno de sus hijos está necesitado de conversión, cada una de sus hijas está necesitada de redención”.

A la luz de la exhortación del Papa Francisco a las Obras Misionales Pontificias “a revivir el fervor y la pasión de los santos y de los mártires, sin la cual nos reduciríamos a ser una ONG de recogida y distribución de ayudas materiales y de subsidios”, el cardenal Filoni ha propuesto algunas consideraciones.
En primer lugar “el testimonio personal sigue siendo esencial para la misión. Si la fe es un encuentro personal con Cristo, el encuentro vivo con los testigos de Cristo es crucial para la misión... Las actividades de animación misionera deben facilitar el conocimiento, el encuentro y la participación vocacional con estos testigos de la misión”.

El centenario de la Carta Apostólica “Maximum Illud” del Papa Benedicto XV, publicada el 30 de noviembre de 1919, es una ocasión no sólo para conmemorar este texto del Magisterio papal, “tan crucial para el espíritu misionero de toda la Iglesia, sino sobre todo para revivir en todos una verdadera conversión misionera y un auténtico discernimiento pastoral para que todos, fieles y pastores, vivan en un estado permanente de misión”. Por lo tanto el mes de octubre de 2019 será “para toda la Iglesia, un mes extraordinario dedicado a la oración, a la caridad, a la catequesis y a la reflexión teológica sobre la misión”.

El Prefecto del Dicasterio Misionero ha continuado diciendo: “las nuevas circunstancias eclesiales y culturales nos obligan a reconsiderar las modalidades de acción y de trabajo de las cuatro Obras Misionales Pontificias de forma que las Iglesias puedan ponerse en constante movimiento de misión. Debemos encontrar las formas para asegurar que los proyectos y solicitudes de ayuda financiera también pueden ser evaluados en su capacidad de poner a las iglesias solicitantes y a las iglesias donantes en estado permanente de misión”.

En este contexto, el cardenal Filoni ha invitado a “las iglesias en nuestros territorios de misión económicamente más autosuficientes a ofrecer parte de sus subsidios para ayudar a las iglesias locales más necesitadas”, reiterando que “el verdadero objetivo siempre debe ser el anuncio del Evangelio”. Luego ha exhortado a “crecer en el espíritu eclesial inclusivo de la misión única. Las OMP en sus direcciones nacionales, en sus secretariados internacionales, en sus fundaciones, sirven todas unidas a la única solicitud misionera del Papa, que como pastor universal, cuida y se preocupa de las Iglesias gracias a las ayudas de los cristianos de todo el mundo. Todos dan universalmente para que todos puedan recibir universalmente”.



Texto tomado de la Agencia Fides (30 de mayo 2017)
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