Como
todos los años los cristianos estamos vivido de manera especial el espíritu
misionero en el mes de Octubre, cuyo colofón va a ser la celebración del
domingo mundial de la propagación de la Fe, que en España se conoce con el
nombre del día del DOMUND
El papa nos recuerda en
su mensaje para esta Jornada misionera que
“la Iglesia es misionera por naturaleza. Si no fuera así no sería la
Iglesia de Cristo”. Al mismo tiempo, en el mensaje se hace unas preguntas: “¿Cuál
es el fundamento de la Misión? ¿Cuál es el corazón de la Misión? ¿Cuáles son
las actitudes vitales de la Misión?
En este breve artículo
no podemos abordar la respuesta a todas esas preguntas. Nos ceñiremos a la
última, de la cual ha sido extraído el lema del Domund 2017: ¡” SE VALIENTE, LA
MISIÓN TE ESPERA”! Efectivamente, una actitud vital que exige y caracteriza la
Misión y a los Misioneros es la VALENTÍA.
Si nos asomamos a
Wikipedia, nos dice que: “La valentía es una virtud humana que se puede definir
como la fuerza de la voluntad que posee
una persona para llevar adelante una acción o misión, a pesar de los
impedimentos que pueda encontrar en el camino”
Echando una mirada
atrás, para observar la historia del cristianismo, tenemos que concluir
necesariamente que es una historia de valientes. Así es: desde su iniciador,
nuestro Señor Jesucristo, siguiendo por los apóstoles y continuando por la
comunidad cristiana, hasta nuestros días,
comprobamos que, ante la persecución y
martirio que no ha cesado, los cristianos han tenido que derrochar valentía para mantener y dar testimonio de su fe en Cristo en este mundo. Valentía que no
es puro voluntarismo, como apuntaba Wikipedia, sino un don de la gracia, un don
del Espíritu Santo, según subraya el Señor a sus apóstoles, antes de su Ascensión:”
Recibiréis el PODER (la
valentía) del Espíritu Santo, que
vendrá sobre vosotros y seréis mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y hasta
los extremos de la tierra” (Hechos 1,8).
Y, si alguien ha
mostrado esa valentía para cumplir la misión que Cristo nos ha dado a todos los
cristianos:” De ir al mundo entero a predicar el evangelio a todos los hombres”
(Mac. 16,15), éstos han sido los misioneros”. Y como para muestra vale un
botón, recordemos la crisis del ébola de hace unos años.
¿Y tanta valentía para qué? ¿Merece la pena tanto
arrojo, tanta entrega, tanto sufrimiento, tanta persecución y martirio por
mantener la fe cristiana y propagarla a los demás, cuando hoy muchos
defienden que todas las religiones son iguales y que todas son igualmente
camino de salvación?
¡Por supuesto que
merece la pena!, porque es llevar a
todos los hombres la Buena Noticia de la Salvación, la buena Notica del Evangelio
que contiene la respuesta a las preguntas transcendentales que se hacen los
hombres de todos los tiempos, porque es llevarles el conocimiento de la “ Verdad
Plena “, que da sentido y felicidad a la vida del hombre, que no es otra que Cristo, Hijo de Dios, el único salvador para
el hombre: “ Pues en ningún otro hay salvación, pues ningún otro nombres nos ha
sido dado bajo el cielo entre los hombres por el cual podamos ser salvos” (
Hechos 4 ,12). El mismo nos lo ha revelado: “Yo soy Camino, la Verdad y la vida
“( Jn. 14, 6) “ Yo soy la luz del mundo
el que me sigue no camina en las tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida” (Jn. 8,12).
En nuestro mundo, en el que
vemos que cada día van avanzando más y más las tinieblas de la mentira, del
pecado, de la injusticia, de la angustia vital…se siguen necesitando cristianos
valientes, misioneros que orienten y guíen a sus contemporáneos por el
verdadero camino de salvación.
Con toda razón la
Iglesia, con motivo de la Jornada mundial de la Propagación de la Fe día (
DOMUND ), nos invita a todos y especialmente a los jóvenes a reavivar nuestro
espíritu misionero y nos dice: “SE VALIENTE, LA MISION TE ESPERA”.























































