sábado, 26 de septiembre de 2026

Obispo de Honduras.

 

El misionero español Patricio Larrosa nombrado obispo en Honduras

  • On 18 de mayo de 2026

Fue en 1992 cuando Patricio Larrosa Martos, sacerdote diocesano de la diócesis Guadix llegaba a Honduras. Su compromiso con su país de adopción ha estado ligado a un fuerte impulso que cuajó en la Asociación Colaboración y Esfuerzo, ACOES. Este viernes el Papa León XIV lo ha nombrado obispo de Danlí.

Sacerdote Fidei Donum, ejercía el cargo de vicario general de la archidiócesis metropolitana de Tegucigalpa, la capital de Honduras. Nació el 21 de enero de 1960 en Huéneja, Granada, en la diócesis de Guadix. Estudió Filosofía y Teología en el Seminario Mayor San Torcuato de Guadix y en la Facultad de Teología de Granada. Fue ordenado sacerdote el 6 de julio de 1985.

Ha ocupado los siguientes cargos: párroco de Villanueva de las Torres, de Dehesas de Guadix y de Alicún de Ortega, en la Diócesis de Guadix (1985-1992); sacerdote Fidei Donum en Honduras, en la Archidiócesis de Tegucigalpa (desde 1992); vicario parroquial de Sagrado Corazón de Jesús (1992); párroco (1993-1997) y vicario parroquial (1997-2013) de San José Obrero en El Pedregal; vicario parroquial de Santa Teresa de Calcuta, en la colonia Montes de Sinaí de Tegucigalpa (desde 2013); fundador y presidente de la Fundación ACOES; hasta la fecha, vicario general de la Archidiócesis Metropolitana de Tegucigalpa (desde 2023).

El origen de ACOES Honduras, Asociación Colaboración y Esfuerzo, se remonta a la llegada de Patricio Larrosa a Tegucigalpa en 1992. Desde su llegada, la necesidad de dar respuesta a todas las necesidades de sus vecinos llevó al padre Patricio a contactar con su amplia red de amigos que desde España comenzaron a respaldarle en sus proyectos. Puso en marcha una primera biblioteca en la que un grupo de niños formaron la primera semilla de ACOES. Les demostró que no importaba lo pobre que fueran, si su deseo era ayudar a los demás, podrían hacerlo. En la actualidad son decenas los jóvenes hondureños los que colaboran de forma activa en los distintos proyectos, con su compromiso de servicio a los más desfavorecidos.

Así, nacieron las escuelas Santa Clara, Santa Teresa, Santa María y Virgen de Suyapa, ubicadas en las colonias marginales de Tegucigalpa y en las que estudian más de 4.500 escolares, además de guarderías infantiles y casas de estudios para jóvenes de comunidades indígenas, para que los jóvenes que lo deseen puedan completar su formación. Aparte de estos proyectos centrados en la educación también se han acometido otros relacionados con la construcción de viviendas, la mejora de infraestructuras y la sanidad, y también la productividad, con la siembra de cafetales, árboles frutales y hortalizas, y el taller de costura, Virgen de Montserrat.

En el campamento de Infancia Misionera que tuvo lugar en Javier, a finales de junio del año pasado, fue el invitado especial. Los niños del campamento pudieron escuchar de él mismo su testimonio como misionero y las necesidades que los niños de Honduras y sus problemas, animando a los pequeños participantes en el campamento a vivir con un corazón misionero, siempre abierto a los demás.