sábado, 26 de septiembre de 2026

Pedro Manuel Salado.

 

El misionero Pedro Manuel Salado será beatificado

  • On 28 de abril de 2026
El misionero Pedro Manuel Salado en Ecuador

Ayer lunes el Papa León XIV autorizaba la promulgación de varios decretos relativos al martirio de los españoles Siervos de Dios Estanislao Ortega y sus compañeros religiosos, el sacerdote Manuel Berenguer Clusella y el ofrecimiento heroico de la vida del hermano Pedro Manuel Salado en Ecuador.

Estanislao Ortega García y sus 48 compañeros pertenecían al Instituto de Hermanos de la Instrucción Cristiana de San Gabriel, conocidos familiarmente como gabrielistas. Junto al sacerdote Manuel Berenguer Clusella fueron asesinados entre julio y noviembre de 1936, “en odio a la fe”, como señala el decreto, en diversos lugares de Cataluña. Estos 50 mártires se suman a los 2.241 beatos y 11 santos que ha reconocido la Iglesia de aquella triste época de la Guerra Civil, si bien se tiene constancia de 6.832 víctimas clericales de aquella época.

El decreto relativo al misionero laico Pedro Manuel Salado Alba, de la Asociación “Hogar de Nazaret” reconoce el ofrecimiento de su vida para salvar la de siete niños en la Playa de Tonsupa, cerca de Atacames, en Esmeraldas, Ecuador, el 5 de febrero de 2012. Los niños iban a morir ahogados al ser arrastrados por una corriente de resaca. Su entrega tanto en el momento de su muerte, como durante toda su vida, motivaron la apertura, en octubre de 2018, del proceso de canonización en la Catedral de Córdoba. La fase diocesana de su causa se clausuró el 20 de marzo de 2021. El decreto promulgado ayer acerca la fecha de su beatificación.

Pedro Manuel había nacido en Chiclana de la Frontera, Cádiz, el 1 de enero de 1968. La comunidad a la que pertenecía, el Hogar de Nazaret, fue fundada por María del Prado Almagro en 1978, con la misión principal es ayudar a niños y jóvenes sin hogar y en situaciones complicadas. El hermano Pedro Manuel se consagró al Señor en el año 1990 y hasta 1998 vivió en el Hogar de Nazaret de Córdoba. Fue en este año cuando se le destinó a la misión que la obra tiene en Quinindé, Ecuador, y allí dedicó su vida a los niños desamparados dirigiendo un Hogar y la Escuela-Colegio Sagrada Familia de Nazaret.

En aquel año 2012, al conocer la noticia del suceso, el obispo de Esmeraldas, el misionero comboniano español Mons. Eugenio Arellano, afirmó que “el hermano Pedro murió como vivió entregado a Dios y a los niños”.